Vía libre

Un baño de realidad

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El partido Proposta per les Illes ha presentado una proposición no de ley para suprimir la paga extra de junio de los diputados del Parlament y los altos cargos, incluidos los directivos de empresas públicas y otros organismos que dependen del Govern. Su argumento es que los políticos deben dar muestras de solidaridad y empatía con la sociedad, que lo está pasando mal.

Y tan mal. Nunca había visto como ahora gente intercambiando cualquier cosa que le sobra en casa por comida. Son las colas del hambre virtuales, internet está lleno de ellas, de páginas de trueque en las que personas sin ingresos ofrecen cualquier objeto que ya no les sirve y piden directamente alimentos y artículos de primera necesidad. Zapatos de niño por verduras y productos de higiene, lotes de ropa o algún pequeño electrodoméstico usado por dos garrafas de aceite y un pollo, una chaqueta a cambio de pañales. Son mensajes angustiosos y que angustian, de los que supongo están al corriente los diputados y la presidenta de esta comunidad cuando afirma que no sufre de un alejamiento de la realidad social.

De aquí a junio no tiene pinta de que la situación económica vaya a mejorar mucho, la Semana Santa se da turísticamente por perdida, la desesperación y las facturas se amontonan a partes iguales, los comercios, los bares y restaurantes, los locales de ocio cerrados ya once largos meses son la cara más visible; los autónomos claman por ser rescatados de la ruina y con 109.900 parados en Balears al cierre de 2020 y una de las caídas de la economía más brutales que se recuerdan, parecería que sí, que peticiones de una señal de solidaridad desde quienes están en los despachos y no han dejado de percibir su nómina no tendrían que quedarse en solo un brindis al sol, empezando claro está por los mismos que realizan este tipo de propuestas, siempre más sencillas y rentables cuando uno se sienta en la oposición. No faltan agujeros que tapar con el ahorro que una medida así pudiera suponer.